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Palmira 25 de Enero 2019
Por: Fabio Soto
Apreciado estudiante
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Las personas, nos hemos caracterizado por la sensibilidad, el
reconocimiento y el respeto por quienes
nos rodean y comparten nuestras
motivaciones; en la vida diaria nos ocurren cosas maravillosas como saber que contamos con una familia, amigos, maestros y maestras
quienes se esfuerzan para sacarnos adelante. Así como la naturaleza se esfuerza
por hacer germinar y fortalecer las raíces para dar un gran árbol, que si lo observamos muy bien … que daremos admirado
de su fuerza , disciplina para no dejarse derribar por los obstáculos que coloca
la naturaleza, como: los vientos
huracanados, la tempestad e incluso el
mismo ser humano.
Por tal razón tu como estudiante,
debes
contar con el aprecio de querer hacer las cosas bien, con auto exigencia y disciplina como lo
han hecho las persona que han tenido una medalla olímpica, un premio nobel, un
galardón por su producción intelectual o artística, de los cuales en tu memoria
tengas un ejemplo a seguir, ya sea de un deportista, un artista, un escultor o
un científico.
Las personas tenemos Dones que Dios nos ha dado como servir y ayudar a los demás, estudiar para mejorar
nuestra vida, la familia y la sociedad que tanto lo necesita.
Una frase que me llamo
la atención decía “Pesa más una pala, que un lápiz”, sin
desvalorar el respeto y la dedicación que debemos tener por el trabajo, la libertad
de las personas, si es importante
darnos cuenta que en nuestras
manos está la decisión.
Dada en Palmira a los
26 días del mes de Abril 2019
Profe. Fabio Soto M.
Nos enseña a unirnos
Palmira marzo 21 de 2021
Por: Fabio Soto Medina
“La
tierra provee lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre,
pero no la avaricia de cada hombre”.-Mahatma Gandhi
Desde el momento que se anunció al mundo la existencia,
propagación, e impacto y prevención de la salud, como consecuencia del covid 19, ha sucedido cosa extraordinaria para la naturaleza que si bien aterran a la
especie humana, como si esta situación fuera apocalíptica, puesto que la sociedad por primera vez se ha visto en
un confinamiento tan fuerte para
salvaguardara la vida de toda la
sociedades del planeta.
La
naturaleza en medio de su exquisita sabiduría,
se ha propuesto amparar la especie
en sí misma, pues el covid 19, no afecta a la especie animal así existan en algunos de ellos, pues la salud y vida de estos se mantiene intacta y menos aún exista trasmisión entre estos y sus especies.
Sorprende, como en el trimestre del 2020, más de 176 piases
en el mundo, incluida las mega-polis, metrópolis, ciudades, por situaciones de prevención ante la expansión del covid-19 y las restricciones de la población para circular libremente en los espacios
cotidianos, lo que condujo a contemplar unos
escenarios nunca vistos, pues las
grandes ciudades ,avenidas, centros
comerciales, centros educativos, terminales aéreos, marítimos y terrestres están desoladas; situación que nos debe llevar a profundas reflexiones de
cómo los humanos entramos en un mundo de la comodidad,
el confort, sin tener en cuenta las
necesidades de la
naturaleza , que en estos momentos nos
brinda su sabiduría, al considerar que la especie humana se hace
por unos instantes
a un
lado, permitiendo asumir el disfrute, la
contemplación de escenarios naturales, como la contextura del aire que cambia,
se percibe más limpio, el cual hasta hace unos días atrás, se había visto enrarecido a causas de la excesiva contaminación.
“…Estudios
e imágenes de satélite mostraban que la crisis del coronavirus había reducido
un 25% las emisiones de CO2 de China… y ahora imágenes de satélite difundas por
la Agencia Espacial Europea muestran una disminución significativa en Italia de
la concentración de contaminantes como el dióxido de nitrógeno (un compuesto
tóxico que afecta muy negativamente a la calidad del aire, además de ser un gas
de efecto invernadero).
”La
reducción del consumo de carbón y petróleo muestra una disminución de, al
menos, un 25% de las emisiones con respecto al período comparable el año
pasado, equivalente a una reducción del 6% de las emisiones mundiales durante
el período”.
Pues la deflación de la
gran carga de vehículos y el consumo de combustibles fósiles, han
aportado, su granito de arena para la mejora en medio ambiente
La
concentración masiva de la población en
espacios, que hasta hace pocos eran hormigueros humanos, como las playas, han permitido que especies marinas se acerque
a las playas como los defines, o ver algunos animales deambula las ciudades.
“Delfines
se toman la bahía de Cartagena en épocas de cuarentena. Sin turistas en las
playas y pocas embarcaciones en el océano Atlántico, una manada de delfines fue
grabada en la bahía de la capital de Bolívar entrando y saliendo del agua”
Y
que decir en Venecia Italia una de las ciudades más turísticas, que ve desolada
y sus aguas cristalinas “Sin embargo, esto ha beneficiado al medio ambiente.
Esto es porque, después de la cuarentena, los canales de Venecia lucen más
limpios y en algunas partes el agua se encuentra cristalina”.
Pero
las grandes urbes, hoy serian
inspiraciones para pintores cautos que
se deleitan por contemplar ciudades desoladas, como lo vemos en fotos, casi ciudades fantasmas, pero en el interior de cada apartamento, casas, habitación, su habitantes claman por un despertar, limpios de todo contagio
de covid-19, sin darse cuenta que
unos momentos atrás… el ruido,
las diversas formas de contaminación, el consumismo, la migración masiva de personas, era el diario vivir, con total desprendimiento y poca admiración natural
de los pasajes,
que
hoy toman vida,
como si hubiesen estados congelados en un sueño.
Con la Bendición puesta en Dios, la esperanza, la conciencia, la solidaridad, el respeto por
los otros, sin olvidar que muchos de los
abuelos en medio de la coyuntura de estos
momentos no los
permitió pasar con las familias, pero
sus
enseñanzas brindadas nos sirvan
para despertar con un
mañana más limpio y solidario; en el cual
tanto los humanos y naturaleza compartamos espacios tutelares para
vivir en Paz,
Como
se dice en la encíclica Laudato Sí. ” Una buena educación escolar en la temprana edad coloca semillas que pueden producir efectos a lo
largo de toda una vida. Pero quiero destacar la importancia
central de la familia, porque «
es el ámbito donde la vida, don de Dios, puede ser acogida y protegida
de manera adecuada contra los múltiples ataques a que está expuesta,
y puede desarrollarse según las exigencias
de un auténtico crecimiento humano. Contra la llamada cultura de la muerte, la familia constituye la sede de
la cultura de la vida »
Así
mismo los niños son vinculados a heredar sus tradiciones, quienes se han teñido
de celebraciones foráneas como la fiesta de Halloween de origen Celta alusiva
al día de todos los Santos y las cosechas en Irlanda, adoptada por los gringos
y difundida en algunos países latinos, cuyos niños motivados a usar
todo tipo de disfraces que libremente representan mascotas, personajes
animados, héroes de películas, los cuales toman protagonismo con el disfraz que
deciden exhibir, donde jóvenes y adultos también se vinculan a estas
festividades acompañados de cantos complacidamente para recogen dulces
colocados en calabazas, junto a la fantasías, alegrías, coloridos y diversidad
que se enrostra de policromadas prendas y variadas máscaras, donde la
creatividad se desborda sin prejuicio social, todos están de incognitos es
decir disfrazados.
Es
así como la mascarilla, la máscara y el tapaboca parece no tener el mismo
sentido ni vocablo, lo que hace pensar
que una máscara
cubre la totalidad del rostro excepto
los orificios de los ojos y las fosas nasales, similares a las usadas en el
medioevo, cuya máscaras hacían parte de la armadura de los caballeros para
resistir los combates militares y las prácticas de algunos juegos, pero con la
epidemia de la peste negra se usó una máscara en forma de cabeza de pájaro, en cuyo pico colocaba algunas esencias
aromatizantes para evitar los olores y el contagio durante la pandemia
Esto nos conduce a la mascarilla quirúrgica, que tuvo su
origen a finales del siglo XIX, tapabocas usados para evitar ser contagiados de
enfermedades infecciosas como las bacterias cuyo uso era especialmente para los
médicos, pero con la llegada de nuevas epidemias que afectaban las vías
respiratorias, la contaminación del aire, y las demoliciones, hizo que su uso fuera más
recurrente, lo que nos hace pensar que el tapaboca no llega inesperadamente
para quienes ya tenía alguna familiaridad con su uso.
Claro está que con la llegada de la pandemia del Covid 19
en la segunda década de siglo XXI, durante la cuarentena se produjo como política de bioseguridad el uso
obligatorio del tapaboca para la población planetaria para í evitar el mayor número de contagios, del que
no se había hecho uso masivo desde la primera guerra mundial.
Entonces
la demanda de los barbijos, tapabocas junto
a la curiosidad, creatividad y el uso de
implementos de la biodiversidad no se hizo esperar, encausaron la nueva
producción, de la noche a la mañana los tapabocas pasaron hacer el adminiculo
más popular, incluso como accesorio las prendas de vestir, quienes la combinan
con creativos diseños, estampados, coloridos e incluso con diseño de sonrisas…,
tapabocas que desde ese momento ocultaron las sonrisas de las personas.
De tal
modo que el uso del tapaboca se masifica en todo los lugares: calles,
hipermercado, mall, centro comercial unido a los protocolos de bioseguridad, situación
que nos lleva a sentir sensaciones nunca vistas
como dejar de contemplar las facciones completas del rostro
de las personas con las que estábamos familiarizados y acostumbradas a
entrecruzar las miradas en cualquier espacio, con un lindo gesto y una
agradable sonrisa cuya perlas esparcidas en los labios junto a la movilidad,
sensibilidad de los músculos nos permite
apreciar las múltiples forma de expresar
las emociones: alegría, tristeza, ira, miedo e incluso la belleza, como reflejo
de lo que muestra nuestro interior y nos afianza la autoestima pues el rostro
es nuestra carta de presentación idílica, así como el signo del corazón
nos lleva al sentimiento del amor, besar, abrazar las personas con quien
compartimos los momentos maravillosos de la vida, al lado de quienes pasean los
espacio públicos. Pero curiosamente, en instantes, al girar las miradas nos
reflejamos en el tapabocas, que nos cubre medio rostro, haciendo de él una
uniformidad, protegiendo la salud, pero también ocultando aquellas molestias
físicas y cicatrices que nos impedían sentirnos
iguales alejándonos de las ventanas para evitar ser delatados por los minúsculos
granitos o aquel lunar que ilumina la cara.
En
cuanto los barbijos pasaron a desempeñar función de salubridad mundial y
complemento del diseño para las creativas
moda, las miradas
de los visitante ya no está
centradas en el vestido, el jean, la camisa, la gorra o los accesorios, sino en
los tapabocas, plasmados en los rostros, incluso colocados en fotos y redes, cuyo encuentro directo con
las miradas se vuelven inquietantes por querer saber la identidad de quien lo
usa, el sentir su efusivo saludo, pero al entrar en contacto con las sus creativos diseños, versátiles y policromadas prendas donde cae primero las miradas del espectador,
entonces el tapaboca deja atrás el saludo de una sonrisa y el contacto físico
por sentir al otro, en cambio nos genera intimidad, desconfianza,
distanciamiento, momentos que hacen percibir a las personas como si estarán
contaminados, en cuyo interior las hermosas emociones y sonrisas se ocultaron tras los paños de
colores.
BAJO LA SOMBRA
Palmira Enero 25 de 2021
POR: FABIO SOTO
“Un tributo a las personas fallecidas,
tras contraer el Covid 19”
Un día, como todos y bajo el cielo azul con su sol radiante, miles de
terrícolas
desarrollan sus actividades matutinas sin darse cuenta que por
encima y debajo
de la capa atmosférica danzan millones de partículas en todas la posibilidades
sin ser percibidas.
Solo pueden ser cautivadas con dispositivos
que amplían miles de veces su tamaño
para hacerlas visibles, como lo ha enseñado en su momento los
telescopios sobre las maravillas cósmicas o a través de microscopios con los
seres más diminutos de la naturaleza, imperceptibles a simple vista, pero en
medio de tanta maravilla convivimos con
miniaturas benignas y
malignas, tranquilas y amenazantes, amorfas y polimorfas, oscuras y brillantes, pero aun
sin saber con
certeza como una de esa diminutas maravillas microscópicas
se coronó en ser la más atractiva para la ciencia
y a la vez la más funesta para la humanidad, se coronó como la dueña del planeta sin ser invitada al trono y obtuvo
cuantas coronas pudo, no por sus logros, ni palacios sino por la
facilidad de expandir su imperio, apropiarse del oxígeno y colocar en jaque la
humanidad del planeta.
Fue tal su poder que en menos de doce meses el mundo había dejado su
movilidad matutina, las calles y ciudades parecían sitios
fantasmales, silenciados por los invisibles enemigos al que todos buscan, como cuando un ejército
se enfrenta entre las tinieblas a sus enemigos, pero fácilmente es emboscado por
la habilidad del otro. Así estaban
atrapados los terrícolas por las invisibles y poderosas miniaturas, de quien solo tenían noticia por
sus coronas, se apoderaron de todos los
reinos, desde los más poderosos en la tierra hasta los más débiles sin
discriminación, sin darse cuenta los terrícolas expulsan diminutos cristalinos
como tentáculos al expresar sus voces,
tocar sus cuerpos e incluso sentir la humedad de su nariz, por donde los invisibles enemigos se dispersan con el poder y
la corona de
controlar todo absolutamente
todo, hasta la
superficie que tocamos;
el diminuto todo
lo invade sin pedir permiso, sin medir rango o jerarquía, sin
tener frontera, es tal su
fuerza que coloca en tierra las naves
más poderosa que surcan
cielos y mares, convirtiendo en desolación cuanto pasa
a su lado.
En instantes los terrícolas alertan la invasión sus facciones se desdibujan,
sus sonrisas se ocultan, la desconfianza se apodera del entorno, los rostros divididos
en dos franjas:
una mitad para
conservar su naturalidad
y la otra
para identificarse vivo, como lo
tenían
hasta hace pocos los médicos
en los espacios quirúrgicos, ahora
todos parecen médicos
sin serlo, pues
había que cuidarse de un
enemigo común, que sin nave, ni tripulación a bordo se convirtió
en un ejército
que paralizó todas
las actividades desde
las más simples hasta
las más complejas
y espirituales del
planeta.
La invasión no dio tregua, los terrícolas se armarón de
valor para hacerle resistencia al enemigo y cortarle
el camino por donde podrían viajar, para
diferenciarse de los quirúrgicos deciden ser creativos
y añaden
a sus prendas los barbijos con variados coloridos, texturas y diseños desde su multiplicidad cultural
y así despistar
al enemigo, pues
si se le da la
oportunidad de atacar
lo hacen tan efímero
que las heridas
más leves son suficiente
para anclar su
ejército , pero también poden incubar de
forma tal que se convierten en
el proyectil más
peligroso que cualquiera usado en
la guerra mundial.
Entonces al momento de marcar esta
líneas sobre el papel, ya había eliminado de la faz de la
tierra más de 2.135.667 personas y
tenía reclutados 99.547 (según la OMS), minuto a minuto la batalla se hacía con altibajos de ambos bandos, se hablan de picos
de triunfos y derrotas, mientras
las noticia para los terrícolas
provenían de todas direcciones, en
medio del caos y la
esperanza por buscar
estrategias para vencer
al enemigo en
común. Todos debían
remar hacía el mismo lado, con sofisticadas
armas que les fuera útil;
sólo los cerebros de la
ciencia los vencerían , con sus delicadas herramientas
podían entender el
funcionamiento interno del enemigo microscópico,
ellos tenían la
facultad mundial de derrotarlo combatiendo
el interior de su núcleo, pero mientras
esto sucedería los
terrícolas debían homogeneizar sus estrategias de bioseguridad y colocarlo en práctica para salvaguardar la vida gracias a
la experiencia adquirida
al derrotar enemigos similares enfrentados en otras épocas.
Por lo tanto, la
primera carta de salvación a los terrícolas, se la
ofrece la naturaleza con su preciado
líquido incoloro, inodoro el cual
todos acudían para
una exhaustiva limpieza, el
aislamiento social, los barbijos o tapabocas y los desinfectantes químicos hasta que llegará
un arma poderosa capaz de inmunizar la
población y cubrirla como si fuera un caparazón
para que el enemigo fuera silenciado y se ocultara en los confines del cosmos, pero
los capturados quedarían bajo la vigilancia de un
laboratorio, hasta un nuevo tiempo…
Sin embargo, los terrícolas poco a poco al sentir
que llega la calma y ante la invisibilidad del enemigo temen que se fortalezca , por tal razón, deciden continuar ocultando sus sonrisas, reconstruyendo
un nuevo estilo de vida, para fortalecer la solidaridad, la cooperación, la
actividad socio económica, el respeto, la dignidad por la diversidad cultural y
elogiar el cuidado y protección por la
biodiversidad, deciden en homenaje a cada alma, cuyo soplo se apagó, como consecuencia del
covid 19, educar a los niños, niñas y jóvenes, para que siembren un árbol en su comunidad, para hacer de su terruño un planeta que feliz
los recordara.
Así como lo ilustra “Paula de
Souza, quien bajo el cielo azul de un sábado radiante, planta una muda de inga
en un parque tropical en el interior de Rio de Janeiro, Brasil, en un tributo a
su hermano un piloto retirado, uno de los participantes del proyecto Bosques de
la Memoria”. (AFP. Rio de Janeiro 16/01/2021.MILENIO), y José Oliveira Costa,
quien pierde su hija Avendrá, dice:
“En medio de tanta
destrucción, el mundo necesita personas que tengan como propósito plantar más
arboles”
“Un árbol para mi simboliza
la eternidad. El nombre de mi hija está grabado aquí, sé que voy a volver y voy
a ver este árbol crecer”
José Oliveira Costa.