miércoles, 25 de marzo de 2020

ENTRE COLOQUIOS

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Carta a un alumno@


Palmira  25 de Enero 2019

Por: Fabio Soto


Apreciado  estudiante

______________________

Las personas, nos hemos caracterizado por la sensibilidad, el reconocimiento y el respeto  por quienes nos rodean  y comparten nuestras motivaciones; en la vida diaria nos ocurren cosas maravillosas  como saber que contamos con  una familia, amigos, maestros y maestras quienes se esfuerzan para sacarnos adelante. Así como la naturaleza se esfuerza por  hacer germinar y  fortalecer las  raíces para dar  un gran árbol,  que si  lo observamos muy bien … que daremos admirado de su fuerza , disciplina para no dejarse derribar por los obstáculos que  coloca  la naturaleza, como: los  vientos huracanados, la  tempestad e incluso el mismo ser humano.

Por tal razón tu como  estudiante,   debes  contar con el aprecio de querer hacer las cosas  bien, con auto exigencia y disciplina como lo han hecho  las   persona que han tenido  una medalla olímpica, un premio nobel, un galardón por su producción intelectual o artística, de los cuales en tu memoria tengas un ejemplo a seguir, ya sea de un deportista, un artista, un escultor o un científico.

Las personas  tenemos  Dones que Dios nos ha dado como servir  y ayudar a los demás, estudiar para  mejorar  nuestra vida, la familia y la sociedad que tanto lo necesita.

Una  frase que me llamo la atención decía “Pesa más una pala, que un lápiz”, sin desvalorar el respeto y la dedicación que debemos tener por el trabajo,  la libertad  de las personas, si es importante  darnos cuenta  que en nuestras manos  está la decisión.

Dada en Palmira a los  26 días  del mes de Abril 2019
Profe. Fabio Soto M.




La Naturaleza es Sabia[1]
Nos  enseña a unirnos
Palmira marzo 21 de 2021

Por: Fabio Soto Medina
“La tierra provee lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre, pero no la avaricia de cada hombre”.-Mahatma Gandhi

Desde el momento que  se anunció al mundo la existencia, propagación, e impacto y prevención  de la salud,  como  consecuencia  del  covid 19, ha  sucedido cosa  extraordinaria  para la naturaleza que si bien aterran a la especie humana, como si esta situación fuera apocalíptica, puesto  que la sociedad por primera vez se ha visto en un confinamiento tan fuerte  para salvaguardara la vida  de toda la sociedades del  planeta.

La naturaleza en medio de su exquisita sabiduría,  se ha propuesto  amparar la especie en sí misma,  pues  el covid 19,  no afecta a la especie animal así  existan  en algunos de ellos, pues la  salud y vida de estos se mantiene intacta  y menos aún  exista    trasmisión entre estos y sus especies.

Sorprende,  como en el trimestre del 2020, más  de  176  piases  en el mundo, incluida las  mega-polis,  metrópolis, ciudades,   por  situaciones de prevención ante  la expansión del covid-19  y  las  restricciones de la población para   circular libremente en los espacios cotidianos, lo que condujo a contemplar unos   escenarios  nunca vistos, pues las  grandes ciudades ,avenidas, centros comerciales, centros educativos, terminales aéreos, marítimos  y terrestres están  desoladas; situación que   nos  debe llevar a profundas reflexiones   de cómo los humanos entramos en un mundo de la  comodidad,  el confort, sin tener en cuenta  las  necesidades  de  la naturaleza , que  en estos momentos nos brinda su sabiduría, al considerar que  la especie humana  se  hace  por  unos  instantes  a un   lado,  permitiendo asumir el   disfrute,   la contemplación de escenarios naturales, como la contextura del aire que  cambia,   se percibe más limpio,  el cual hasta hace unos días atrás,  se había visto enrarecido a causas  de la excesiva contaminación.  

“…Estudios e imágenes de satélite mostraban que la crisis del coronavirus había reducido un 25% las emisiones de CO2 de China… y ahora imágenes de satélite difundas por la Agencia Espacial Europea muestran una disminución significativa en Italia de la concentración de contaminantes como el dióxido de nitrógeno (un compuesto tóxico que afecta muy negativamente a la calidad del aire, además de ser un gas de efecto invernadero).
”La reducción del consumo de carbón y petróleo muestra una disminución de, al menos, un 25% de las emisiones con respecto al período comparable el año pasado, equivalente a una reducción del 6% de las emisiones mundiales durante el período”.[2]

Pues  la deflación   de  la   gran  carga de  vehículos  y  el consumo de combustibles fósiles,  han  aportado, su granito de arena para  la mejora  en medio ambiente
La concentración  masiva de la población en espacios, que hasta hace pocos eran hormigueros humanos, como las playas,  han permitido que especies marinas se acerque a las playas como  los  defines, o ver algunos animales deambula  las ciudades.
“Delfines se toman la bahía de Cartagena en épocas de cuarentena. Sin turistas en las playas y pocas embarcaciones en el océano Atlántico, una manada de delfines fue grabada en la bahía de la capital de Bolívar entrando y saliendo del agua”[3]

Y que decir en Venecia Italia una de las ciudades más turísticas, que ve desolada y sus aguas cristalinas “Sin embargo, esto ha beneficiado al medio ambiente. Esto es porque, después de la cuarentena, los canales de Venecia lucen más limpios y en algunas partes el agua se encuentra cristalina”.[4]

Pero las  grandes urbes, hoy serian inspiraciones  para  pintores  cautos  que se deleitan   por contemplar ciudades  desoladas,  como lo vemos en fotos,  casi ciudades  fantasmas,  pero en el interior de cada  apartamento, casas, habitación,  su habitantes  claman por un despertar,    limpios  de todo  contagio  de covid-19, sin darse  cuenta que  unos  momentos atrás…  el  ruido, las diversas formas de   contaminación,  el consumismo,  la  migración masiva de personas, era  el diario vivir, con  total desprendimiento y  poca  admiración  natural de  los  pasajes,   que  hoy  toman vida,  como si  hubiesen  estados  congelados  en un sueño.

 Con la Bendición puesta en Dios, la  esperanza,  la conciencia, la solidaridad, el respeto por los otros, sin olvidar que muchos  de los  abuelos en medio de  la coyuntura  de  estos momentos  no  los  permitió  pasar con las familias, pero   sus enseñanzas   brindadas  nos sirvan   para  despertar  con  un  mañana  más  limpio y solidario; en  el cual  tanto   los humanos y  naturaleza  compartamos espacios tutelares   para vivir  en Paz,

Como se dice  en la encíclica Laudato Sí.  ” Una buena  educación escolar  en la temprana  edad  coloca  semillas que pueden producir efectos a lo largo de toda una vida. Pero quiero destacar  la  importancia  central de la familia,  porque  « es el ámbito donde la vida, don de Dios, puede  ser  acogida  y  protegida  de  manera adecuada contra los múltiples  ataques  a que  está  expuesta, y  puede  desarrollarse  según  las  exigencias  de  un  auténtico  crecimiento  humano. Contra la  llamada  cultura  de la muerte, la familia constituye la sede de la cultura de la vida »[5]     




[1] Soto Medina Fabio. La Naturaleza es  Sabia, mensaje ambiental  (ensayo)/ marzo 21/2020. 11:15pm
[2] https://www.lavanguardia.com/natural/20200316/474188625832/contaminación-aire-coronavirus imagenes-satelite-italia-esa.html
[3] Delfines se toman la bahía de Cartagena en épocas de cuarentena
Sin turistas en las playas y pocas embarcaciones en el océano Atlántico, una manada de delfines fue grabada en la bahía de la capital de Bolívar entrando y saliendo del agua.
[4] https://www.ngenespanol.com/lugares/aguas-de-venecia-lucen-limpias-y-claras-cuarentena/
[5] Juan Pablo II, Carta enc. Centesimus annus (1 mayo 1991), 39: AAS 83 (1991), 842...y  Carta enc.  Laudato Si pag.162i


Los Colores de la Sonrisa1

Palmira Agosto 12 de 2020

Por Fabio soto

Los barbijos, tapabocas, bufandas, burkas, máscaras y mascarillas, han hecho parte de los atuendos de diversas culturas afroasiáticas, orientales y precolombinas, cuyos ancestros cubrían el rostro para celebrar sus rituales, rendir culto y ofrendas a sus divinidades, usadas por chamanes y jefes de las tribus para mantener su jerarquía; las máscaras eran hermosamente elaboradas con materiales de la naturaleza, oro, madera, cerámica, cubiertas de bellísimas plumas de colores algunas tenebrosas y fúnebres con formas zoomorfas, antropomorfas.

Las culturas orientales, en especial árabes o islámicos, pueblos bereberes, beduinos nómadas del desierto, trasportados en caravanas de camellos, traían mercadería de oriente de china e india (sedas, pimientas, aromáticas, oro),que intercambian en los puertos de occidente especialmente en  Constantinopla; pues la travesía por el desierto los hacia cubrir sus cuerpos con grandes extensiones de telas y turbantes que le permitían conservar y mantener la humedad corporal ante las temibles temperaturas y las tormentas de arena, dejado solo descubierto los ojos, mientras las mujeres islámicas antes de salir de casa se cubren con la  burka, o el Niqab, bajo la vigilancia del Corán.

Además los carnavales de Rio de Janeiro en Brasil,  y el de Barranquilla en Colombia, famosos por la belleza de sus carrosas, atuendos y máscaras, artísticas, variedad de diseños y colores que atraen miles de turistas en medio de la alegría y la celebración de una de sus costumbres ancestrales, máscaras que cubren de forma parcial o total el rostro, simbolizando los personajes y costumbres de su pueblo, donde las risas se contrastan con las perlas y el rojo carnosos de los labios, al son de los tambores, la samba y el sutil movimiento de las caderas, también al sur del país se destaca el carnaval de blanco y negros en Pasto, en donde el arte de la máscara toma importante por su significado cultural.

 Así mismo los niños son vinculados a heredar sus tradiciones, quienes se han teñido de celebraciones foráneas como la fiesta de Halloween de origen Celta alusiva al día de todos los Santos y las cosechas en Irlanda, adoptada por los gringos y difundida en algunos países latinos, cuyos niños motivados a  usar  todo tipo de disfraces que libremente representan mascotas, personajes animados, héroes de películas, los cuales toman protagonismo con el disfraz que deciden exhibir, donde jóvenes y adultos también se vinculan a estas festividades acompañados de cantos complacidamente para recogen dulces colocados en calabazas, junto a la fantasías, alegrías, coloridos y diversidad que se enrostra de policromadas prendas y variadas máscaras, donde la creatividad se desborda sin prejuicio social, todos están de incognitos es decir disfrazados.

Es así como la mascarilla, la máscara y el tapaboca parece no tener el mismo sentido ni vocablo, lo que hace pensar que una máscara cubre la totalidad del rostro excepto los orificios de los ojos y las fosas nasales, similares a las usadas en el medioevo, cuya máscaras hacían parte de la armadura de los caballeros para resistir los combates militares y las prácticas de algunos juegos, pero con la epidemia de la peste negra se usó una máscara en forma de cabeza de pájaro,  en cuyo pico colocaba algunas esencias aromatizantes para evitar los olores y el contagio durante la pandemia
Esto nos conduce a la mascarilla quirúrgica, que tuvo su origen a finales del siglo XIX, tapabocas usados para evitar ser contagiados de enfermedades infecciosas como las bacterias cuyo uso era especialmente para los médicos, pero con la llegada de nuevas epidemias que afectaban las vías respiratorias, la contaminación del aire, y  las demoliciones, hizo que su uso fuera más recurrente, lo que nos hace pensar que el tapaboca no llega inesperadamente para quienes ya tenía alguna familiaridad con su uso.
Claro está que con la llegada de la pandemia del Covid 19 en la segunda década de siglo XXI, durante la cuarentena se produjo como política de bioseguridad el uso obligatorio del tapaboca para la población planetaria para í  evitar el mayor número de contagios, del que no se había hecho uso masivo desde la primera guerra mundial.
Entonces la demanda de  los barbijos, tapabocas junto a la  curiosidad, creatividad y el uso de implementos de la biodiversidad no se hizo esperar, encausaron la nueva producción, de la noche a la mañana los tapabocas pasaron hacer el adminiculo más popular, incluso como accesorio las prendas de vestir, quienes la combinan con creativos diseños, estampados, coloridos e incluso con diseño de sonrisas…, tapabocas que desde ese momento ocultaron las sonrisas de las personas.

De tal modo que el uso del tapaboca se masifica en todo los lugares: calles, hipermercado, mall, centro comercial unido a los protocolos de bioseguridad, situación que nos lleva a sentir sensaciones nunca vistas  como  dejar de  contemplar las facciones completas del rostro de las personas con las que estábamos familiarizados y acostumbradas a entrecruzar las miradas en cualquier espacio, con un lindo gesto y una agradable sonrisa cuya perlas esparcidas en los labios junto a la movilidad, sensibilidad de los músculos nos  permite  apreciar las múltiples forma de expresar las emociones: alegría, tristeza, ira, miedo e incluso la belleza, como reflejo de lo que muestra nuestro interior y nos afianza la autoestima pues el rostro es nuestra carta de presentación idílica, así como el signo del  corazón  nos lleva al sentimiento del amor, besar, abrazar las personas con quien compartimos los momentos maravillosos de la vida, al lado de quienes pasean los espacio públicos. Pero curiosamente, en instantes, al girar las miradas nos reflejamos en el tapabocas, que nos cubre medio rostro, haciendo de él una uniformidad, protegiendo la salud, pero también ocultando aquellas molestias físicas y  cicatrices que nos impedían sentirnos iguales alejándonos de las ventanas para evitar ser delatados por los minúsculos granitos o aquel lunar que ilumina la cara.

En cuanto los barbijos pasaron a desempeñar función de salubridad mundial y complemento del diseño para las creativas  moda,  las  miradas  de los  visitante ya no está centradas en el vestido, el jean, la camisa, la gorra o los accesorios, sino en los tapabocas, plasmados en los rostros, incluso colocados  en fotos y redes, cuyo encuentro directo con las miradas se vuelven inquietantes por querer saber la identidad de quien lo usa, el sentir su efusivo saludo, pero al entrar en contacto con las  sus creativos diseños, versátiles y policromadas prendas donde cae primero las miradas del espectador, entonces el tapaboca deja atrás el saludo de una sonrisa y el contacto físico por sentir al otro, en cambio nos genera intimidad, desconfianza, distanciamiento, momentos que hacen percibir a las personas como si estarán contaminados, en cuyo interior las hermosas emociones y sonrisas   se ocultaron tras  los paños de colores.

 

BAJO LA SOMBRA[1]

 Palmira Enero 25 de 2021

POR: FABIO SOTO

“Un tributo a las personas fallecidas, tras contraer el Covid 19”

 Un día, como todos y bajo el cielo azul con su sol radiante, miles de terrícolas

 desarrollan sus actividades matutinas sin darse cuenta que por encima y debajo

 de la capa atmosférica danzan millones de partículas en  todas la posibilidades 

 sin ser percibidas.

 Solo pueden ser cautivadas con dispositivos  que amplían miles de veces su tamaño para hacerlas visibles, como lo ha   enseñado en su momento los telescopios sobre las maravillas cósmicas o a través de microscopios con los seres más diminutos de la naturaleza, imperceptibles a simple vista, pero en medio de  tanta maravilla convivimos  con  miniaturas  benignas  y  malignas, tranquilas  y  amenazantes, amorfas y  polimorfas, oscuras y brillantes, pero  aun  sin  saber  con  certeza  como  una de esa diminutas maravillas microscópicas se coronó  en ser  la más  atractiva  para  la ciencia y a la  vez  la  más funesta  para la humanidad, se coronó como la dueña  del  planeta  sin ser invitada al trono y obtuvo cuantas coronas pudo, no por sus logros, ni palacios sino   por la facilidad de expandir su imperio, apropiarse del oxígeno y colocar en jaque la humanidad del planeta.

 Fue tal su poder que en menos de doce meses el mundo había dejado su movilidad matutina, las calles y ciudades parecían sitios fantasmales, silenciados por los invisibles enemigos   al que todos buscan, como cuando un ejército se enfrenta entre las tinieblas a sus enemigos, pero fácilmente es emboscado por la habilidad del otro.  Así estaban atrapados los terrícolas por las invisibles y poderosas   miniaturas, de quien solo tenían noticia por sus coronas, se   apoderaron de todos los reinos, desde los más poderosos en la tierra hasta los más débiles sin discriminación, sin darse cuenta los terrícolas expulsan diminutos cristalinos como  tentáculos al expresar sus voces, tocar sus cuerpos e incluso sentir la humedad de su nariz, por donde los  invisibles enemigos se dispersan con  el poder y   la  corona  de  controlar  todo  absolutamente  todo,  hasta   la  superficie  que  tocamos;   el  diminuto  todo  lo invade sin  pedir  permiso, sin medir rango o jerarquía,  sin  tener  frontera, es  tal  su fuerza que coloca  en tierra  las naves  más poderosa  que  surcan  cielos y mares, convirtiendo en desolación  cuanto pasa  a su lado.    

En  instantes  los  terrícolas  alertan  la  invasión  sus  facciones  se  desdibujan, sus  sonrisas  se ocultan, la  desconfianza  se  apodera del  entorno, los rostros  divididos  en  dos  franjas:   una   mitad  para  conservar  su  naturalidad  y  la  otra  para  identificarse  vivo,  como  lo  tenían   hasta  hace  pocos  los  médicos  en los espacios  quirúrgicos,  ahora  todos  parecen  médicos  sin  serlo,  pues  había  que cuidarse  de  un enemigo común, que sin nave,  ni  tripulación a bordo se  convirtió  en  un  ejército  que  paralizó  todas  las  actividades  desde  las  más simples  hasta  las  más  complejas  y  espirituales  del  planeta.

La invasión no dio  tregua,  los terrícolas se armarón de valor para hacerle resistencia  al enemigo  y  cortarle   el  camino  por  donde podrían viajar,   para  diferenciarse  de  los  quirúrgicos  deciden  ser  creativos y  añaden  a sus prendas los barbijos  con variados  coloridos, texturas  y   diseños desde su multiplicidad  cultural   y  así  despistar  al  enemigo,  pues  si  se le da  la   oportunidad  de  atacar   lo  hacen  tan efímero  que  las   heridas  más  leves son  suficiente  para  anclar  su  ejército , pero también poden  incubar de  forma  tal que se convierten  en  el  proyectil   más  peligroso  que  cualquiera  usado en  la   guerra mundial.

 Entonces  al  momento de marcar  esta  líneas  sobre  el  papel,   ya  había eliminado de la faz  de  la tierra  más de   2.135.667 personas  y  tenía  reclutados  99.547 (según la OMS),  minuto  a  minuto  la  batalla   se  hacía  con   altibajos  de ambos  bandos,   se   hablan  de  picos   de triunfos  y  derrotas,  mientras   las   noticia para los  terrícolas  provenían   de todas direcciones,  en  medio  del  caos  y  la  esperanza  por   buscar   estrategias   para   vencer   al   enemigo  en  común.  Todos   debían   remar  hacía el  mismo lado, con   sofisticadas   armas que  les fuera  útil;  sólo los  cerebros de la ciencia  los  vencerían ,  con sus delicadas   herramientas  podían  entender  el  funcionamiento    interno  del  enemigo  microscópico,  ellos   tenían  la  facultad  mundial  de  derrotarlo  combatiendo  el  interior  de su núcleo, pero  mientras  esto  sucedería los terrícolas   debían  homogeneizar sus  estrategias de bioseguridad y  colocarlo  en práctica para salvaguardar  la  vida   gracias  a  la  experiencia  adquirida  al   derrotar  enemigos similares  enfrentados  en  otras  épocas.

Por lo tanto,  la  primera  carta de salvación a los terrícolas, se   la  ofrece  la naturaleza  con  su  preciado  líquido  incoloro, inodoro  el  cual   todos  acudían  para  una  exhaustiva  limpieza, el  aislamiento social,  los barbijos o tapabocas y los  desinfectantes  químicos  hasta  que  llegará  un   arma  poderosa  capaz  de inmunizar  la  población  y  cubrirla  como  si  fuera un caparazón para que el enemigo fuera silenciado y se ocultara en los confines del cosmos, pero  los capturados quedarían  bajo la vigilancia de un  laboratorio,  hasta un nuevo tiempo…  

Sin embargo,  los terrícolas  poco a poco  al  sentir  que  llega la calma y  ante la invisibilidad del  enemigo  temen que  se  fortalezca ,  por tal  razón,  deciden continuar ocultando sus sonrisas, reconstruyendo un nuevo estilo de vida, para fortalecer la solidaridad, la cooperación, la actividad socio económica, el respeto, la dignidad por la diversidad cultural y elogiar  el  cuidado y protección por la biodiversidad,   deciden en homenaje a cada alma,  cuyo soplo se apagó, como consecuencia del covid 19, educar  a  los  niños, niñas  y jóvenes,  para que siembren un árbol en su comunidad,  para hacer de su terruño un planeta que feliz los recordara.

Así como  lo ilustra “Paula de Souza, quien bajo el cielo azul de un sábado radiante, planta una muda de inga en un parque tropical en el interior de Rio de Janeiro, Brasil, en un tributo a su hermano un piloto retirado, uno de los participantes del proyecto Bosques de la Memoria”. (AFP. Rio de Janeiro 16/01/2021.MILENIO), y José Oliveira Costa, quien pierde su hija Avendrá, dice:

“En medio de tanta destrucción, el mundo necesita personas que tengan como propósito plantar más arboles”

 

“Un árbol para mi simboliza la eternidad. El nombre de mi hija está grabado aquí, sé que voy a volver y voy a ver este árbol crecer”

José Oliveira Costa.



[1] Soto Medina Fabio, BAJO LA SOMBRA,  





 


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